«Durante este período de miedo y angustia en todo el mundo, en el que la mayoría de la población está en casa, nosotros elegimos cuidar de los demás, por amor” dice Joice Batista, enfermero de la Cruz Roja Brasileña que, junto a más de 2.800 voluntarios y técnicos de esta Sociedad Nacional, se dedica de lleno a la noble labor de salvar vidas en tiempos de la COVID-19.

Brasil es uno de los países del continente americano mayormente afectado por el brote del virus. Esta situación demanda grandes esfuerzos para dar soporte al sistema nacional de salud y apoyar a las poblaciones que se encuentran en mayor condición de vulnerabilidad.

La Cruz Roja Brasileña, a través de sus 21 filiales, está brindando ayuda especialmente en la entrega de kits de higiene y aseo, así como apoyo psicosocial. Acciones con las cuales se ha llegado a más de 133 mil personas en el país, abarcando principalmente a 11 estados entre los que se encuentran Sao Paulo, Ceará, Rio de Janeiro, Amazonas, y otros fuertemente afectados por el brote. El trabajo se ha realizado visitando localidades afectadas y asistiendo al personal de la salud. Se han entregado kits de alimentos y comida a personas en situación vulnerable de 15 ciudades, y se han donado artículos de higiene a profesionales de clínicas y hospitales públicos. “Esta es una importante contribución. Es lo que necesitamos, protección a los profesionales de la salud para que a su vez nosotros podamos atender a la población enferma” dice Maria Liduína Jales, una trabajadora de la salud de uno de los hospitales a los que la Cruz Roja ha entregado materiales.

La Sociedad Nacional ha implicado mucho esfuerzo para poder gestionar la distribución de este tipo de insumos. Al momento, cientos de voluntarios están ayudando con la producción de 35 mil kits de higiene adicionales que serán distribuidos en los siguientes días. Además, la Cruz Roja está manejando 4 hospitales y 2 clínicas en Brasil.

Este trabajo ha requerido una importante gestión especialmente para la movilización de recursos. “Este es un país de dimensiones continentales, y como entidad auxiliar de los poderes públicos nos hemos movido con todo para poder llegar de manera eficiente a las poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad” indica Julio Cals, Presidente de la Sociedad Nacional. “Hemos hecho alianzas con varias empresas y organizaciones, y hemos potenciado nuestra comunicación con las comunidades, voluntarios y colaboradores” Agrega.

La Pandemia por la COVID-19 ha generado elevados niveles de estrés y afectación emocional en las personas. Por ello, la Cruz Roja Brasileña emprende un importante trabajo en apoyo psicosocial especialmente en los Estados de Río de Janeiro, Amazonas, Distrito Federal, Mato Grosso del Sur, Paraná y Río Grande del Sur. Voluntarios de la Sociedad Nacional realizan visitas domiciliarias para brindar atención en las localidades, y también se habilitó un servicio de teleasistencia. En este mismo sentido, existe un importante esfuerzo para proteger la salud mental de los voluntarios de la Sociedad Nacional. Se han creado espacios de soporte emocional para el personal de la Cruz Roja y también está abierto el servicio de teleasistencia.

La activación de la Sociedad Nacional, y el trabajo que se está realizando en terreno, es posible gracias al apoyo incondicional de miles de voluntarios que han decidido entregar lo mejor de sí para ayudar a otras personas. “Me siento agradecido de hacer el bien a los demás y a la comunidad” dice Joice “Esta labor me genera una sensación natural de satisfacción y gratificación personal, incluso con el miedo”.