En pleno Parque del Agua de Bucaramanga, Santander, es posible mirar durante jornadas médicas a personal de la Cruz Roja Colombiana brindando atención primaria de salud a personas migrantes. Familias enteras acuden aquí para poder ser atendidos. Mientras esperan su turno, con un distanciamiento de metro y medio uno de otros, reciben material y consejos de voluntarios de la Sociedad Nacional sobre que es el COVID-19 y como prevenirlo. Esta es una de las múltiples actividades que la Cruz Roja está realizando para atender a personas en situación de movilidad humana, una de las poblaciones más afectadas por la COVID-19.

En Colombia, decenas de miles de migrantes (especialmente de nacionalidad venezolana) decidieron regresar a sus países de origen para enfrentar la crisis. Desde el cierre de fronteras, cerca de 60.000 venezolanos se han movilizado en el interior de Colombia.

“El escenario migratorio se ha complicado mucho”, comenta Marilyn Bonfante, Directora de la Unidad de Desarrollo Social y Humanitario de la Cruz Roja Colombiana. “Se ha generado un aumento de necesidades básicas insatisfechas entre los migrantes, y existe un retroceso en procesos de inclusión social y económica en las que se había avanzado notablemente previo a la pandemia”. Además, Bonfante establece que las actuales condiciones de movilidad son de alto riesgo. “Se ha detectado reclutamiento irregular de migrantes y existen riesgos asociados al paso de frontera por rutas informales, especialmente en Ipiales y Nariño con flujos promedios de 250 personas por día”.

A pesar de lo complicado de realizar labores humanitarias en plena pandemia, los voluntarios de la Cruz Roja Colombiana han respondido con mucha positividad a esta realidad. La Sociedad Nacional tiene activas las líneas de atención primaria en salud, apoyo psicosocial, protección, asistencia humanitaria y distribución de agua. Y al igual que otras sociedades nacionales de la región y el mundo, ha tenido que adaptarse a trabajar en un contexto sin precedentes.

Con el intenso trabajo llevado a cabo, especialmente en departamentos fronterizos, se ha llegado a cerca de 40.000 migrantes. La Cruz Roja brinda atención primaria en salud con la utilización de unidades móviles, puntos fijos y realización de jornadas en espacios públicos. De igual forma, se tiene abierta una línea telefónica y otra de WhatsApp para orientación médica y apoyo psicosocial. También, se han creado espacios de protección orientados a niños y familias que han requerido de apoyo emocional. En estos espacios se generan acciones lúdicas y se promueve sensibilización sobre la enfermedad y formas de prevención. Además, para brindar ayuda en la provisión de artículos de primera necesidad, se ha realizado la entrega de kits alimentarios y entrega de bonos con sistema “cash transfer” a cerca de 30.000 personas.

Dadas las condiciones de la pandemia, se ha dado un especial énfasis en la protección del voluntariado que se encuentra realizando acciones de primera línea. La Sociedad Nacional ha puesto a disposición de su personal y familiares una línea de teleasistencia. Además, ha generado espacios con sus 29 seccionales para brindar soporte en salud mental y bienestar del voluntariado. Esta acción ha sido muy efectiva a través de enlaces virtuales con los que se ha llegado hasta el momento a 287 miembros.

En las últimas semanas la Cruz Roja Colombiana ha estado trabajando en la preparación de sus voluntarios y personal técnico para fortalecer la respuesta en terreno e incrementar la seguridad de los voluntarios durante el desarrollo de sus labores.