A la atención de los colegas de las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Estimados amigos:

En este Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, con particular orgullo dejamos constancia de nuestro reconocimiento para con los voluntarios y miembros del personal que, desde la primera línea del frente, atienden a las crecientes necesidades de las comunidades afectadas por la pandemia de COVID-19. Siembran amabilidad y solidaridad en todo el mundo y son fuente de esperanza y dignidad en medio de la angustia. La extraordinaria fortaleza de espíritu de nuestros voluntarios alrededor del mundo durante esta crisis es motivo de admiración y, además, manantial de inspiración para la participación de otras personas en este empeño.

La celebración del Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja brinda la oportunidad para expresar nuestra gratitud colectiva para con los trece (13) millones de voluntarios por su ejemplar dedicación a la causa humanitaria y a los principios fundamentales, y para agradecerles su gentileza, su valentía y su desinteresada labor.

Aunque este 8 de mayo coincide con circunstancias de distanciamiento físico, nuestra proximidad es mayor que nunca en el sendero humanitario. Estamos auténticamente unidos en esta crisis. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se ha mantenido siempre junto a las personas que más nos necesitan, en los momentos más difíciles, y cuando la esperanza parecería desvanecerse.

En estos difíciles momentos, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han demostrado que permanecemos unidas en nuestro afán por ayudar a las personas en medio de la angustia. La intención original que animara a Henry Davison, uno de los precursores de la fundación de nuestra organización a raíz de la pandemia de influenza en 1918, permanece válida en nuestro empeño, hoy. ‘Aunamos fuerzas para encontrar la manera de aportar al mundo el beneficio de nuestra experiencia con el fin de coordinar los esfuerzos de las Sociedades Nacionales del mundo en pro del interés de la humanidad’.

Este año, atravesamos un periodo sin precedentes que nos obliga a adaptarnos a nuevas modalidades de servicio voluntario, de cooperación interna y de colaboración con las comunidades. Aunque nuestra manera de estar próximos a las comunidades se transforme, seguimos marcando la diferencia en la vida de las personas. Incluso en esta época de distanciamiento social, hemos aprendido a aportar consuelo y solidaridad desde la distancia. Seguimos forjando vínculos sociales y fomentando el sentido de pertenencia.

Nuestra aptitud para reaccionar ante la crisis determina las consecuencias de esta para las poblaciones vulnerables en particular, y para todos, en general. Hemos de abordar esta pandemia bajo el enfoque de que “nadie estará a salvo mientras no estemos todos a salvo”. Como nunca antes, la seguridad y el bienestar de cada uno reviste fundamental importancia para la seguridad y el bienestar de todos en el mundo.

El mundo contemporáneo se encuentra en un estado de constante perturbación y crisis permanente. No obstante, ya se trate de una catástrofe natural o de la crisis climática, de situaciones de conflicto o de migración, los voluntarios de las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son los embajadores visibles de la paz y la solidaridad y los artífices directos de la configuración del futuro de nuestros países y comunidades. En esta época particularmente difícil, permanecen sólidas y firmes la determinación y la dedicación de los voluntarios en calidad de agentes locales y de primera intervención empeñados en aliviar el sufrimiento humano.

Celebramos en este día la labor de todos y cada uno de los hombres, mujeres, jóvenes y adultos mayores que cada día plasman en la realidad la idea que anima a las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Celebramos los esfuerzos que invertimos para abarcar en nuestra labor a las personas más vulnerables, de manera que nadie quede rezagado. Celebramos el apoyo de nuestras familias en nuestra dedicación a la causa humanitaria. Celebramos a la familia de organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Sin ambages, cabe decir que nuestra presencia es necesaria como nunca antes en la historia. Recordando las palabras de nuestro fundador, Henry Dunant,todos, de una u otra manera, cada uno en su esfera y de conformidad con sus fortalezas, podemos aportar un granito de arena en esta constructiva labor’.

Nuestro agradecimiento y nuestro aplauso conjunto y solidario. ¡Feliz Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja!

 Agradeceríamos que los presidentes y secretarios generales de todas las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja den a conocer este mensaje a los voluntarios y miembros del personal de estas.

Atentamente,

Jagan Chapagain                                                         Francesco Rocca

Secretario General                                                      Presidente