En este momento, en Mozambique, las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja prestan atención a comunidades en contextos de difícil acceso a raíz del ciclón Idai. En Venezuela, aportan suministros vitales para la atención en hospitales e instalaciones sanitarias. En Siria, invierten denodados esfuerzos para satisfacer las crecientes necesidades en el país. En las islas del Pacífico y la zona del Caribe, fomentan la preparación preventiva de las comunidades locales ante las consecuencias humanitarias del cambio climático. En Italia y en España, fortalecen su labor en beneficio de las personas más vulnerables con el fin de atender a las comunidades al margen de la sociedad, además de proseguir con las actividades en favor de las personas migrantes con el fin de salvar vidas, proteger la dignidad humana y favorecer la integración. En Afganistán, intensifican sus actividades de apoyo a la población afectada por sequías e inundaciones.

Se trata de unos cuantos ejemplos de las actividades que llevan a cabo las organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja alrededor del mundo. Podría, así, citar como mínimo 191 ejemplos de 191 Sociedades Nacionales. En el día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, deseo agradecer, en primer lugar, a los voluntarios y miembros del personal que con denuedo y sin descanso se esfuerzan por atender a las personas necesitadas y mitigar su sufrimiento. Son quienes recorren ese último tramo del camino para aportar ayuda humanitaria en todo lugar del mundo y constituyen la prueba viviente de la importancia crucial de los agentes locales para salvar vidas, preparar a las comunidades, y favorecer la intervención ágil y eficiente ante todas y cada una de las crisis en el mundo.

Enfrentamos desafíos humanitarios sin precedentes. Las crisis se agudizan y con frecuencia se prolongan durante muchos años. Los desastres naturales y el cambio climático exponen a riesgos a millones de personas y suscitan nuevos movimientos de población. Las sequías y el hambre generalizadas afectan a una creciente cantidad de países y comunidades. En las zonas de guerra, es frecuente la inobservancia de las normas establecidas y las poblaciones civiles  suelen verse atrapadas en medio de conflictos y utilizadas como medio bélico, mientras que por su parte, los voluntarios y miembros del personal son blanco de ataques. En este día, deseo honrar la memoria de los voluntarios y miembros del personal perecidos en el cumplimiento de su deber: nunca los olvidaremos y permanecerán a nuestro lado día tras día, como fuente de inspiración de nuestras acciones y actividades. Por mi parte, en todo lugar, en toda conferencia y en toda reunión, no dejaré de abogar por la seguridad de nuestros colaboradores sobre el terreno e insistir en que no deben ser blanco de ataques, pues todo ataque contra cualquier agente humanitario constituye un ataque contra la humanidad, contra comunidades vulnerables enteras, además de  un crimen de guerra.

Un cierto sentido de frustración nos invade ante las noticias y el panorama actual. Si bien todos tenemos nuestras historias, trayectorias, experiencias y vidas personales, aunamos esfuerzos en calidad de agentes humanitarios motivados por el servicio a la humanidad y fieles a los principios humanitarios. Así, hemos de perseverar con optimismo y esperanza al servicio de la humanidad pues esta necesita de manera imprescindible de la familia de organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Por ello debemos también hacer que se escuche nuestra voz en defensa de la protección y de la dignidad de quienes atraviesan situaciones de gran adversidad, con el fin de ejercer influencia, sin por ello ser influenciados, y para ser capaces de identificar las vulnerabilidades que podrían afectar a las comunidades de nuestros países.

Reitero mi agradecimiento a todos y cada uno de ustedes. En calidad de voluntario, me enorgullece y honra representar y pertenecer la familia de organizaciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y sus catorce millones de voluntarios.

Gracias por el apoyo que cotidianamente aportan a la humanidad y por su empeño en forjar un mundo mejor.

Atentamente,

Francesco Rocca