Estos dos hermanos tienen todo en común, las diferencias más pequeñas como ellos lo dicen, como el estilo de su peinado no sirve de mucho a la hora de identificarlos, si uno se descuida, ya está hablando con el otro, basta que decidan cruzarse por alguna razón para crear la confusión. Incluso ellos mismos no saben si el uno es o fue Walmer o Wlater, puesto que cuando nacieron sus cunas estaban identificadas y constantemente al devolverles a la cuna no sabían si la habían puesto en la correcta.

Su historia está llena de coincidencias, lo comparten todo, alguien dice que no son gemelos sino siameses, pues hacen todo juntos, estudian lo mismo y en el tiempo libre dedican su tiempo a la institución que según ellos, les está brindando la oportunidad de ayudar a quienes más lo necesitan. Combinan sus estudios de medicina con la noble vocación del voluntariado en la seccional de Barinas de Cruz Roja Venezolana.

Walmer cree que el haber creado lazos de amistad y confraternidad con sus amigos voluntarios y la comunidad, le ha permitido entender mejor las necesidades más urgentes de las personas vulnerables. Su mayor sueño es graduarse de médico y volcar sus conocimientos hacia las personas que viven en comunidades con necesidades de atención de salud.

Walter mientras habla su hermano sonríe, la alegría es porque sabe que cuando sean profesionales de la medicina, seguramente irán también juntos a cumplir su noble misión de salvar vidas no solo como profesionales sino también como voluntarios de la Cruz Roja Venezolana.

Su familia está feliz, porque saben de la labor social que realizan, les motiva a sus padres saber, que no solo aprenden en la universidad en su carrera de, sino que se nutren de conocimientos y capacitaciones muy importantes proporcionadas por la Cruz Roja Venezolana. Saben que hay días en que no los van a ver, pues con entusiasmo preparan incluso fines de semana su mochila para ir como voluntarios a prestar ayuda a quienes más lo necesitan.

Historias como las de Walmer y Walter motivan también a sus compañeros voluntarios porque predican con el ejemplo su compromiso de salvar vidas sin esperar nada a cambio.