A primera vista María Elena es una mujer tímida, reservada y que habla poco. No puede esconder su sonrisa de felicidad cuando se percata de la llegada de Idanic y Marilyn, voluntarias de la Cruz Roja Venezolana que vienen apoyando a la comunidad en el desarrollo del proyecto de medios de vida que permitirá que esta comunidad fortalezca sus capacidades locales y sea más resiliente.

María Elena vive en la comunidad del Mirador de la Lagunita, un poblado ubicado a una hora y treinta minutos de Caracas. En esta pequeña colectividad, esta líder comunitaria es clave a la hora de organizar a sus compañeros y vecinos en el trabajo comunitario.

Respira hondo cuando recuerda que tuvo que regresar hace dos años desde República Dominicana para cuidar a su padre que se encontraba delicado de salud. Regresó con siete meses de embarazo, ahora su hijo va a cumplir un año de nacido y solo espera que su pareja de origen dominicano pronto esté con ellos en el Mirador de la Lagunita.

Entre risas y gestos de agradecimiento hacia los voluntarios de la Cruz Roja Venezolana María Elena sueña con una comunidad saludable y feliz.  Idanic y Marylin, voluntarias de Cruz Roja Venezolana la animan constantemente a seguir adelante, ella por su parte, no deja de recordarles que la actividad planificada con los niños en los próximos días, quiere realizarlas con sus voluntarias preferidas. María Elena es también docente en la escuelita de la comunidad y la promotora de la “Olla Comunitaria”. Con gran entusiasmo nos cuenta que ha asumido el gran reto de levantar a su comunidad en compañía de las lideresas que, como ella, trabajan de la mano junto a Cruz Roja Venezolana.