Él se hace llamar Slim Shady.

No está seguro de dónde se originó el apodo, tal vez sea por su figura esbelta, o porque le gusta la música de un cierto rapero. Tal vez, es debido al comportamiento, ya que admite honestamente que a veces puede ser interpretado como algo sombrío. Sin embargo, no hay nada sombrío sobre Shawn Hudson cuando se trata de mantener a Zika fuera de su comunidad. De hecho, en ese aspecto, demuestra cualidades de liderazgo definidas, ya que enfatiza el hecho de que mantener a la comunidad limpia es responsabilidad de las personas que viven allí.

“Tenemos que hacerlo, es nuestra responsabilidad ya que nos afecta”, dice en su propio lenguaje jamaiquino.

Shawn es uno de los jóvenes de Allman Town en Kingston, Jamaica, que salieron a limpiar un lote de casas abandonadas en el vecindario que se había convertido en un vertedero. Los residentes explicaron que el propietario del lote había emigrado hace algunos años y trató de vender la propiedad, pero el precio era muy elevado. El lote permaneció a la venta, cubriéndose cada vez más de maleza, y convirtiéndose en el lugar donde los residentes desechan sus artículos no deseados, tales como viejos frigoríficos y estufas e incluso uno o dos autos oxidados.

Cuando el personal y voluntarios de la Cruz Roja de Jamaica les explicaron cómo el espacio se había convertido en el caldo de cultivo perfecto para los mosquitos y los animaron a tomar algunas medidas, escucharon y lo hicieron. Una calurosa mañana se reunieron para mejorar no solo la apariencia, sino también la salud de su comunidad. Animándose unos a otros para obtener el equipo adecuado, alentando a los que se encontraban al margen como espectadores a participar, retiraron la basura, los electrodomésticos viejos y la maleza. Con la música del popular artista dancehall, Alkaline, a todo volumen de fondo como incentivo, cumplieron la tarea.

Se habló de jugar al fútbol cuando el espacio se transformó por completo y la instalación de un banco o dos para la relajación del domingo por la noche. Cuando se le preguntó acerca de las razones para participar en la limpieza, otro joven, Fabian Paline, respondió: “elegí participar porque me gusta ver que sucedan cosas buenas y me gusta ser parte de las cosas buenas”. Después de haber interactuado con el Equipo Zika de la Cruz Roja de Jamaica, Fabian podría hablar con bastante conocimiento sobre los peligros del mosquito Aedes Aegypti y los beneficios de destruir los criaderos. Tanto es así que el Cruz Roja de Jamaica le ha pedido que forme parte de sus Equipos de Acción Comunitaria en respuesta al brote de dengue y espera asegurar sus servicios como voluntario.

Sin embargo, esta historia todavía no tiene un final feliz, ya que unos meses más tarde, algunos residentes y personas fuera de la comunidad continúan utilizando el sitio para deshacerse de su basura.

“Es la mentalidad de la gente, que tiene que cambiar”, explica el voluntario de la Cruz Roja de Jamaica Dennal Shim. Como era de esperar, los residentes de Allman Town no se dan por vencidos, ya que han demostrado ser bastante firmes en su compromiso de mantener a su comunidad limpia, incluso utilizando su propio dinero para alquilar un camión para eliminar la basura. Adicionalmente cuentan con el apoyo de la Fuerza de Policía de Jamaica, que visitó el área y les aconsejó que denuncien a los perpetradores. Además, los residentes prometen seguir asumiendo la responsabilidad de su área, especialmente porque tienen diferentes planes para el espacio. Ahora es un medio para que ganen algunos ingresos. Tal vez con la ayuda de Shawn, Fabian y sus amigos, el Equipo Zika de la Cruz Roja de Jamaica pueda cambiar la mentalidad de las personas que aún no se han unido a la iniciativa, hasta entonces sigue siendo un trabajo en progreso.