Después de más de 48 horas de lluvia constante la semana pasada, partes de Trinidad sufrieron inundaciones que se describieron como catastróficas, lo que obligó al gobierno a declarar un desastre nacional. Los informes estiman que aproximadamente 150.000 personas se han visto afectadas y se espera que las cifras aumenten a medida que se realicen evaluaciones detalladas.

La Sociedad de la Cruz Roja de Trinidad y Tobago (CRTT) proporcionó dos ambulancias para ayudar con el transporte de residentes lesionados y con necesidades especiales, así como para atender las lesiones de los primeros respondedores. Se distribuyeron mantas térmicas a aquellas personas que se encontraban atrapadas en sus automóviles en la carretera. La CRTT desplegó su equipo de respuesta a desastres, a una de las áreas afectadas donde se establecieron dos albergues, uno en el Complejo Regional La Horquetta y el otro en la Escuela Primaria Sur La Horquetta.

Ya se han instalado dos albergues y se planea abrir tres adicionales en la Escuela Primaria Norte de La Horquetta y en el distrito vecino en el Centro Comunitario de Malabar y el Centro Calvario. En el momento de este informe, la Escuela Primaria La Horquetta Norte está lista para ser activada como refugio. A medida que aumenten las necesidades, se movilizarán los otros dos centros.

Jill De Bourg, presidenta de la Cruz Roja de Trinidad y Tobago, visitó la devastada comunidad de Greenvale, La Horquetta, el domingo 21 de octubre. Ella dijo: “Lamento la situación de las familias que han sido desplazadas y que han sufrido una pérdida significativa, pero lo que fue maravilloso ver fue el poder de la humanidad, el poder de las personas, el poder de dar. Las muestras de apoyo, la cantidad de personas que están presentes. Un equipo de voluntarios y personal de la Cruz Roja ha estado en el terreno brindado socorro desde el viernes por la noche y ha ido sin parar. Ellos continúan sirviendo desinteresadamente y con un nivel de compromiso que es realmente admirable».

Kwan-Ho Timothy LAM, representante de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) en Trinidad y Tobago, indicó: «Todo está bien administrado, desde la distribución de alimentos, agua, ropa, hasta la gestión de residuos e incluso las necesidades médicas. Los refugios estarán en funcionamiento durante al menos dos semanas. En los próximos días, la Federación Internacional buscará formas de ayudar al CRTT a realizar las evaluaciones de necesidades».

La Cruz Roja de Trinidad y Tobago continuará activa en el apoyo de los albergues, servicio de ambulancia y brindado apoyo psicosocial a la población afectada.