Las principales organizaciones humanitarias y de conservación del mundo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y The Nature Conservancy (TNC), se están uniendo para proteger y crear resiliencia entre las comunidades costeras con mayor riesgo en nuestro planeta.

Con el aumento del nivel del mar y la amenaza de huracanes y otros impactos climáticos severos, 600 millones de personas que viven actualmente en zonas costeras a menos de 10 metros sobre el nivel del mar experimentarán una mayor exposición a las mareas de tormenta e inundaciones a una escala sin precedentes. Sin embargo, acciones menos comunes pero altamente efectivas, como la protección de los sistemas de arrecifes costeros y manglares, pueden ofrecer una protección para salvar vidas y sustentar los medios de vida locales.

Esta asociación progresiva aprovechará décadas de ciencia, orientación y herramientas de TNC para informar acciones a nivel comunitario. La ciencia de TNC, por ejemplo, revela cómo un sistema de arrecifes saludable, puede atenuar la energía de las olas (que de otro modo golpearía directamente las líneas costeras) hasta en un 97%. La FICR puede aprovechar este tipo de evidencia, junto con su red de 190 Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y más de 11 millones de voluntarios, para ampliar significativamente el alcance y el impacto de las medidas de reducción de riesgos basadas en la naturaleza que fortalecen y protegen las comunidades costeras propensas a desastres.

“Esta asociación viene con redes generalizadas que permiten una acción escalada a través de la colaboración”, dijo Walter Cotte, Director Regional de la Federación Internacional para las Américas. “Al utilizar nuestra red de voluntarios globales, trabajaremos con TNC para ayudar a las comunidades costeras a proteger sus ecosistemas y adaptarse al cambio climático”.

“La naturaleza proporciona una primera línea de defensa para proteger a las comunidades costeras del clima severo”, dijo Mark Tercek, CEO de TNC, y agregó: “Los activos naturales, como los manglares y los arrecifes, ofrecen una gran cantidad de alimentos y asi como oportunidades para que las comunidades en riesgo puedan ganarse la vida a través del turismo, la pesca y otras industrias”.

El trabajo conjunto de estas dos organizaciones se remonta a 2012, con el proyecto “At the Water Edge” (AWE) desarrollado en Granada con la participación de la Cruz Roja de Granada. El objetivo del proyecto AWE es aumentar la capacidad social y económica de las comunidades locales para adaptarse al cambio climático mediante el uso de la naturaleza para crear resiliencia. Posteriormente, TNC, la FICR y sus contrapartes locales están utilizando datos geoespaciales para complementar la gestión del riesgo de inundación basada en la comunidad en Semarang, Indonesia, que está densamente poblada; ahora, este efectivo enfoque esta listo para ampliarse.

Más recientemente, en 2017, TNC y la FICR lanzaron “Islas Resilientes”, una iniciativa de cuatro años diseñada para proteger a las islas contra los impactos del cambio climático mediante la promoción del uso de hábitats costeros para reducir los riesgos. A través de un enfoque de múltiples actores, incluidos los gobiernos, los socios del sector privado y las comunidades, Islas Resilientes resultará en una política sostenible y cambio de comportamiento que prioriza las soluciones basadas en la naturaleza para la reducción de riesgos. La esperanza es que con una asociación continua, TNC y la FICR puedan continuar ampliando este trabajo en todo el mundo.