Luego de una de las temporadas de huracanes más devastadoras en la historia reciente, se lanzó una iniciativa de cuatro años para ayudar a las islas del Caribe a priorizar e invertir en ecosistemas naturales que reduzcan sus riesgos de desastres relacionados con el clima. El proyecto “Islas Resilientes”, liderado por The Nature Conservancy y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), combina ciencia de conservación de vanguardia con la experiencia líder mundial en respuesta a desastres para desarrollar herramientas y probar soluciones que usan la naturaleza proteger comunidades en la República Dominicana, Granada y Jamaica.

Mientras las islas continúan recuperándose, la región reafirma su compromiso con la adaptación climática y busca formas de proteger las áreas costeras contra las inundaciones, la erosión y otros impactos, que de manera desproporcionada ponen en peligro a las islas pequeñas. «El uso de la biodiversidad y los ecosistemas costeros para ayudar a las personas a adaptarse al cambio climático es una prioridad urgente que debe integrarse en herramientas, políticas y planificación nacionales y regionales», dijo: Eddy Silva, Gerente de Proyecto de The Conservancy.

Con fondos de la Iniciativa Climática Internacional dependiente del Ministerio Federal Alemán para el Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU), el proyecto incorporará la adaptación basada en ecosistemas en herramientas utilizadas para evaluar la vulnerabilidad y agregar datos específicos de la isla al galardonado sitio web de mapeo interactivo. Como parte del proyecto también se desarrollará una aplicación móvil para ayudar a visualizar cómo los ecosistemas reducen los riesgos. Por ejemplo, los mapas permitirán a los usuarios calcular la protección física proporcionada por los arrecifes sanos o los manglares bajo posibles escenarios de inundación y seleccionar el hábitat para la restauración.

Los ecosistemas, como los arrecifes y los manglares, están ganando reconocimiento como recursos nacionales dignos de inversión. Estos hábitats apoyan la pesca, atraen a los turistas y protegen físicamente las playas de la erosión y las inundaciones. Un arrecife saludable reduce la energía de las olas hasta en un 97%, y solo 100 metros de manglares pueden reducir la altura de las olas en un 66%. Estas cifras son significativas en una región donde la mayoría de las casas, carreteras y negocios se encuentran a lo largo de la costa.

«Nuestra comprensión del alcance del cambio climático continúa evolucionando y con eso también lo hace nuestra metodología», dijo la Gerente de Proyecto de la FICR, Marisa Clarke-Marshall. «Estamos expandiendo nuestras estrategias para incluir soluciones basadas en la naturaleza y redefiniendo cómo pensamos sobre la resiliencia y la preparación para desastres».

«Los fondos de la Iniciativa Climática Internacional, puestos a disposición por el gobierno y el pueblo Alemán, reconocen que los estados insulares del Caribe se encuentran entre los más vulnerables cuando se trata de la influencia negativa e incluso destructiva de los fenómenos climáticos adversos», dijo Helmut Domas, Encargado de Negocios de la Embajada de Alemania en Kingston durante la ceremonia de lanzamiento en Jamaica.

Las intervenciones específicas ya han sido seleccionadas por las partes interesadas de la comunidad y el gobierno en Granada bajo el proyecto “At the Water’s Edge”, que incluye una instalación de pesca climáticamente inteligente, remediación de la calidad del agua y educación ambiental. Estas actividades complementan la restauración extensiva de manglares y la instalación de estructuras de arrecifes artificiales que reducen la energía de las olas, dos soluciones basadas en la naturaleza que anteriormente eran exitosas y que se pueden replicar en islas vulnerables de todo el mundo.

En República Dominicana y Jamaica, los socios del proyecto colaborarán con los ministerios del gobierno local y las sociedades de la Cruz Roja para completar evaluaciones de vulnerabilidad e identificar comunidades con las cuales desarrollar una cartera de soluciones basadas en la naturaleza que reduzcan sus riesgos específicos y desarrollen resiliencia local.

«Me complace que este proyecto trabaje estrechamente con las comunidades y agencias costeras para diseñar herramientas, reducir la vulnerabilidad y mejorar la adaptabilidad. Este enfoque práctico ayudará a las comunidades objetivo a pensar, planificar y actuar para garantizar la resiliencia y aprovechar las oportunidades para integrar las consideraciones climáticas en sus comunidades, empresas y vidas de una manera transformadora «, dijo el Honorable Daryl Vaz, Ministro de Jamaica sin Portafolio en el Ministerio de Crecimiento económico y creación de empleo.

 

El proyecto “Islas Resilientes” es parte de la Iniciativa Climática Internacional (IKI). El Ministerio Federal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear (BMUB) apoya esta iniciativa sobre la base de una decisión adoptada por el parlamento alemán.