Meses después del huracán María, los habitantes de Dominica todavía están luchando por recuperarse de la destrucción. El huracán, que se produjo el 18 de septiembre de 2017, fue el peor desastre ocasionado por un fenómeno natural en la isla en la memoria reciente, con vientos de hasta 250 kilómetros por hora (categoría 5), así como lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra.

El pueblo de Dominica reconstruye lentamente sus medios de subsistencia, sus hogares y su infraestructura, solo pueden esperar que la próxima temporada de huracanes, que comenzará en junio, no traiga más destrucción a su hermosa isla.

Fotos por : Hler Gudjonsson / IFRC

La casa del carpintero retirado Robert Timothy fue completamente destruida por el huracán. Debido a que ya tiene 66 años, no puede encontrar trabajo en la construcción, pero ha rescatado materiales viejos de otros edificios que puede usar en la reconstrucción de su casa en Tarish Pit, Saint George. Robert recibió un paquete con varios artículos de socorro de la Cruz Roja de Dominica, que incluyen un kit de higiene, un cubo, bidones y una lámpara solar.

 

Antes del huracán María, Felton Bougouneau poseía cuatro pequeñas casas en Fond Cole, en la parroquia de Saint George, y se ganaba la vida alquilando. Todas las casas fueron completamente destruidas y ahora vive en una pequeña choza en la ladera de la montaña con su esposa Melinda y cocina sus comidas a fuego abierto en el piso. A pesar de su desgracia, el jubilado de 67 años está feliz y lleno de energía.

 

Durante el huracán María, Victoria Williams y su familia buscaron refugio en el piso inferior de su casa, que se encuentra en la zona del Valle de Salisbury, en la parroquia de Saint George. La joven maestra de escuela primaria y su hijo recién nacido resultaron ilesos, pero todo el piso superior quedó completamente destruido y todo quedó devastado. La Cruz Roja de Dominica le entregó pañales para su bebé como parte de las distribuciones de socorro a las personas afectadas por desastres en el país.

 

Francis Williams ha estado desempleada desde que el huracán María afectó a Dominica. Ella vive en una choza con su esposo y un bebé de 3 meses. Al igual que muchas otras familias en Salisbury, parroquia Saint Joseph, Francis recibió artículos de socorro de la Cruz Roja de Dominica, incluidos pañales y artículos de higiene. Las distribuciones de socorro respaldadas por la FICR han llegado a casi 15.000 personas como parte de la operación Huracán María.

 

Francis Williams ha estado desempleada desde que el huracán María afectó a Dominica. Ella vive en una choza con su esposo y un bebé de 3 meses. Al igual que muchas otras familias en Salisbury, parroquia Saint Joseph, Francis recibió artículos de socorro de la Cruz Roja de Dominica, incluidos pañales y artículos de higiene. Las distribuciones de socorro respaldadas por la FICR han llegado a casi 15.000 personas como parte de la operación Huracán María.