por Anita Dullard

“Todo esta destrozado. Los edificios de concreto están literalmente cayendo en pedazos, los árboles que tenían 200 años se han roto en dos. Hay espacios vacíos donde ayer hubo edificios, contenedores de 40 pies están dispersados por toda la isla.”

Esta es la escena que describió Michael Joseph, el presidente de la Cruz Roja de Antigua y Barbuda, donde el 95 por ciento de los edificios han sido destrozados por el huracán Irma.

Se está llevando a cabo una evacuación obligatoria para los residentes de Barbuda en anticipación al segundo huracán Jose. Sr. Joseph dice que las personas no están seguras de que se quieren ir: “Aunque lo hayan perdido todo, no les gusta la idea de evacuarse a la relativa seguridad de Antigua. Todavía no están seguros de lo que va a pasar, donde se van a quedar, si ellos serán un problema.”

“Entiendo cuan preocupante debe ser para estas personas, pero desde la perspectiva humanitaria apoyo la evacuación obligatoria. En Barbuda no queda nada, no hay electricidad, comunicación, infraestructura o agua. Si de repente pasara algo, sería imposible ayudarles.”

Llevar la información a las comunidades es imprescindible

Antes del huracán Irma, la tormenta más fuerte que se haya registrado en el Atlántico, los voluntarios de la Cruz Roja de Antigua y Barbuda estaban compartiendo información vital con las comunidades sobre los preparativos que se deben tomar para sobrevivir esta tormenta catastrófica.

“En las 48 horas antes de Irma, estábamos entregando volantes y listas de verificación sobre la preparación, y también enviando información por redes sociales. Estábamos en la televisión y en la radio demostrando que se tenía que preparar en un kit de emergencia.”

“No hemos visto un huracán de esta escala en décadas y nos preocupaba que las personas no lo iban a tomar muy en serio. Pero la gente recibió nuestra información y las alertas con mucha seriedad y actuaron para mantenerse a salvo.”

Además de las Sociedades Nacionales en el Caribe, la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está trabajando con las Sociedades Nacionales del Reino Unido, Francia, Holanda y Estados Unidos, que tienen territorios y oficinas en varias islas del Caribe.

La Cruz Roja esta trabajando junto con las comunidades para la preparación y la evacuación a albergues seguros, llevando a cabo evaluaciones rápidas de las necesidades, y proveyendo respuesta y apoyo en esta fase inicial. Los albergues es uno de los temas de preocupación en estos momentos, en especial en las islas más pequeñas que se llevaron la peor parte del impacto de Irma. El agua y el saneamiento también representan una gran preocupación.

Se han liberado 720,000 francos suizos de fondos de emergencia para apoyar los esfuerzos de respuesta inicial en Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, la Republica Dominicana y Haití.